Tratamiento

Tratamiento

Los medicamentos anti inflamatorios no esteroideos (NSAID, por su sigla en inglés) por lo general se usan para el tratamiento del dolor, la hinchazón y la fiebre. Otros medicamentos anti inflamatorios, llamados corticoesteroides, también se administran comúnmente para contrarrestar la inflamación del lupus eritematoso sistémico, aunque los mismos pueden causar efectos secundarios serios, incluyendo presión alta y osteoporosis. Los medicamentos que suprimen al sistema inmunológico podrán usarse en casos más severos, aunque conllevan el riesgo de cáncer, daño hepático e infección. A menudo también se suministran medicamentos que comúnmente se usan para el tratamiento de la malaria.

Hay poca información que respalde el uso de tratamientos complementarios y alternativos, aunque algunos expertos creen que los suplementos de aceite de pescado, ricos en ácidos grasos omega 3, pueden reducir la inflamación. El suplementar el tratamiento con la hormona dehidroespiandrosterona (DHEA) puede reducir la dosis de esteroides necesaria para estabilizar los síntomas del lupus en algunos pacientes, y hay alguna evidencia de que la vitamina D puede ser beneficiosa.