Dieta

Dieta

No hay una dieta especial para la artritis reumatoidea. Sin embargo, hay ciertos alimentos y suplementos que pueden ser de ayuda. En un estudio se determinó que la dieta mediterránea tradicional de frutas, verduras, granos integrales, grasas saludables, legumbres y pescados tales como el salmón y las sardinas, fue útil para reducir el dolor y la rigidez de las articulaciones en las pacientes del sexo femenino que siguieron dicha dieta durante seis meses. Estos alimentos contienen componentes que ayudan a controlar la inflamación. Por ejemplo, se ha demostrado que el aceite de oliva reduce la cantidad de químicos que causan la inflamación del cuerpo de forma muy similar al ibuprofeno. Los aceites de pescado con ácidos grasosos omega 3 han demostrado ser beneficiosos en algunos estudios a corto plazo. Las frutas y verduras ricas en antioxidantes también pueden ayudar a reducir la inflamación.

Aunque algunas personas piensan que el gluten puede hacer empeorar la artritis reumatoidea, no hay evidencia alguna para respaldar dicha creencia. Sin embargo, aquellas personas que son sensibles al gluten (se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno) deben evitar consumirlo para evitar la inflamación de los intestinos. A menudo se recomienda que los pacientes que sufren de artritis reumatoidea y toman metotrexato, también tomen ácido fólico, una vitamina B que ayuda al cuerpo a generar células rojas, con el fin de evitar los efectos secundarios gastrointestinales del medicamento tales como náusea, vómitos y úlceras bucales. El calcio y la vitamina D también son importantes adiciones a la dieta, especialmente para aquellas personas que toman corticoesteroides, los cuales pueden causar pérdida ósea. La cúrcuma, uno de los ingredientes del curry, puede ayudar a reducir los síntomas. Los beneficios de los suplementos para el cartílago tales como glucosamina y condrointina continúan sin comprobarse.